martes 25 de marzo de 2008

Instante: 4:44

Retazos de expresiones efímeras. Por ejemplo, el olor de su cabello recién lavado. La espuma resbalando por su espalda. El tip-tap de las últimas gotas que quedan bailando sobre el plato de la ducha. Expresiones efímeras, - que como todas las que duran ese preciso e inmutable intervalo de tiempo -; llamamos instantes. Son estos instantes los que dejan en nosotros sus recuerdos, - ni los de ella ni los de él; sino los de ustedes: las personas -; recuerdos que por efímeros son inmortales; ¿Y qué necesita un inmortal sino recuerdos?

Brochazos de metáforas nocturnas. Por ejemplo, sus disfraces alienados, compungidos. Sus bailes y cantares etílicos. Sus juegos de apareamiento. Encubriendo su tristeza y soledad. Unos frentes a otros y los otros frente a los unos. Sabiéndose sin mirarse. Esperando el momento justo para hacer públicas sus cualidades. Siempre mostrándose hiperbólicos. Brochazos de metáforas nocturnas que nos permiten evadirnos de la ausencia de recuerdos. Necesarios para el desarrollo sostenible de la humanidad, que no de lo Humano. Obligatorios para sobrevivir en este mundo de muchos pequeños locos con sus superfluas carreras. Las personas. Carentes todas ellas de instantes.

¿Cuándo decidieron dejar de mirarse a los ojos para soslayarse las carteras y los culeros? ¿Cuándo pactaron ‘truequear’ un beso por esos multilaterales banquetes de lenguas viperinas?

¿Cuándo acordaron los pérfidos que debíamos enterrar los recuerdos resultantes de apreciar los efímeros instantes de las pequeñas cosas que envuelven nuestro existir?





1 comentarios:

eZelChe dijo...

Una vuelta de tuerca al blog. Entiendo que la política pura y dura os pueda aburrir. Así respiramos un poco de aire limpio de vez en cuando, jeje.

Espero que os guste y me critiquéis por la entrada.

Besos y abrazos.