viernes, 18 de enero de 2008

Guantánamos y Ruhal Ahmed

Tenía nombre y tenía barba de varios meses. Años diría yo. Ahora también tiene nombre. Barba ya no, - al menos yo desde la lejanía y mis 3 miopías no se la vi, como recordaba por las fotos -. De un tijeretazo cortó sus tres años en los que no fue hombre, ni animal, ni cosa... ni las piedras merecen el trato que recibió Ruhal Ahmed. Gritarían de espanto, - las piedras -.

Ruhal nació en Bangladesh pero tenía pasaporte británico. Ruhal se encontraba en 2001 en Pakistán, era la boda de un amigo y preparaban por el rito musulmán los preparativos. Corría el verano del 2001. Y la boda pasó, y Ruhal y sus amigos decidieron visitar Afganistán junto a unos compañeros de una ONG... tiempo atrás, Bangladesh, Pakistán, India y Afganistán eran un sólo territorio, un sólo pueblo... y Rahul seguía sintiendo esa tierra como suya. Pero la mala suerte le iba a lanzar el envite más peligroso de su vida. El 7 de Octubre la Alianza Norte encabezada por los EEUU y con un supuesto consentimiento de la ONU, - que nunca fue tal como podemos comprobar en la resolución 1368 (2001) (12 de Septiembre del 2001) -; deciden invadir Afganistán. Ahí donde se encuentra Ruhal.

...los bombardeos comienzan y a Ruhal y a sus amigos les aconsejan que lo mejor es que viajen hasta Kabul donde las bombas, parece, caen con menor intensidad. Allí estarán más seguros. Y Ruhal se tira al frío monte con sus amigos... algunos con los dedos de los pies congelados siguen su camino.

Mientras, el régimen talibán negocia una salida con la Alianza Norte... 'a ustedes les dejamos el país, - dicen los talibanes -, y a nosotros nos dejan huir al monte'. Y Ruhal y sus compañeros estaban ahí, en el frío monte. Huyendo. Durmiendo a la intemperie y despertados con el ardiente sonido de las balas que lanza un Apache. Por eso Ruhal sabe que los que les cogieron eran 'soldiers' estadounidenses. Algunos cayeron por el camino antes de llegar al poblado cercano. Otros, con más suerte, fueron capturados. Ruhal fue capturado.

La noche que le pagaron los estadounidenses a Rahul fue en un lujoso pozo de unos 5 metros de altura donde durmieron hacinados una decena de compañeros. Terroristas, ya, para los estadounidenses. A la intemperie sólo les quedaba el refugio de sus cuerpos desnudos, vejados... pero dignos. Fue la primera noche de los casi tres años en los que Ruhal fue salvajemente torturado por el ejército estadounidenses, el FBI, la CIA y hasta el MI6.

Después Ruhal fue trasladado a una cárcel de Kandahar. Allí malvivió 6 semanas... que sintió como si fueran 66 años. Tenía 19. Allí fue tratado como preso de guerra y sufrió los primeros golpes, directos, al alma.

Ruhal tenía destino: Guantánamo. Y Ruhal, seguía siendo afortunado. A Ruhal y a los miles que trasladaron a ese reducto de la vergüenza que los EEUU tienen en la costa cubana les tiraron como trapos sucios en contenedores de transportes de mercancías... ya saben... esos que vemos en nuestros puertos llenos de ropas asiáticas en el mejor de los casos o de juguetes llenos de cocaína en el peor... Sin un sólo agujero. Al principio el viaje se hacía incómodo, eran muchos y poco espacio. Con el paso de las horas el oxígeno se agotaba. Es curioso como unos tipos que son capaces de llegar a la Luna no son capaces de comprender que en lugares cerrados el oxígeno se acaba. Las personas nor espiran. Las personas mueren. Sí, si que lo sabían. Y la locura que propicia la falta de oxígeno, la asfixia,...hizo que los terroristas, - los del mono naranja, digo -; empezasen a aporrear los contenedores. '¡Fuck!, - exclamó un soldier -. Y una ráfaga de muerte metal chocó contra los bajos de los contenedores. Decenas murieron por las balas. Decenas murieron de asfixia. Ruhal estaba en su año de suerte. Sintió como todos morían. Miró entre los agujeros que dejaron las balas. Los soldiers tenían bandera estadounidense, no eran de la Alianza.

Cuándo a Ruhal lo bajaron de los contenedores de la muerte le metieron a un avión, le pusieron por primera vez el mono naranja, le grillaron de pies y manos al suelo, y le colocaron unas gafas opacas y unos cascos acolchados.
Le dijeron que 'no debía temer, ya estaba en manos americanas (porque ellos se autoproclaman americanos; y sí, a América la han dejado bien jodida)'.
'Que suerte', - debió pensar Ruhal -.

Más de dos años pasó Ruhal en aquél zoológico para humanos. Dos años de tortura continua. Dos años para que los tipos de las agencias de inteligencia más importantes de este planeta se dieran cuenta que si Ruhal no decía nada sobre Al Qaeda era porque no tenía nada que ver con Al Qaeda. En realidad sólo uno. Porque a Ruhal nadie le interrogó hasta pasado un año. Mientras tanto, él, sin saber que cargos tenía en su contra, - porque no tenía ninguno, como el 99% de presos de Guantánamo -; vivió en una jaula de 2.5 metros por 2.5 metros... en posturas infames, encapuchado, insonorizado, privado del sueño, privado de luz, privado de sonido, desnudo, aislado, cagando en un cubilete de metal... mierda. Sí, Ruhal cagaba toda la mierda que no le dejaban echar por la boca.

Pasado otro año y pico Ruhal es trasladado a territorio británico donde vuelve a ser interrogado, esta vez no le apuntaba ningún arma en la sien, ni unos perros le ladraban en las narices, ni estaba sometido a grandes ruidos, ni grandes diferencias de calor... el MI6 no sacó nada en claro y decidió dejarle en Libertad. Ruhal era libre. Ruhal siempre fue libre.

Han pasado casi 4 años desde entonces y Ruhal sigue luchando por todos los países de Europa. Concienciando. Porque a Ruhal le marcaron la piel, pero no pudieron marcar su conciencia, su alma. Han pasado 4 años y Ruhal no ha recibido una recompensación por los malos tratos sufridos, por los años robados... ni siquiera una disculpa. Nada. La Ley de Comisiones Militares ampara este tipo de prácticas. El país 'demócrata' que domina los intereses mundiales puede torturas y asesinar de forma legal, impune. De los 800 presuntos terroristas que estaban en Guántanamo junto a Ruhal sólo uno ha sido condenado. Uno de 800... ¿que harán en los centros de tortura invisibles que tienen en todos sus territorios aliados?

Ruhal quiere al pueblo norteamericano, Ruhal guarda grato recuerdo de algunos soldiers que le amenizaban alguna tarde contando sus batallas y escuchando las de Ruhal, regalándole alguna chocolatina a sabiendas de que eso les podía costar caro. Pero a Ruhal le han obligado a odiar al Gobierno de los EEUU, ha Ruhal le han obligado a odiar a la Administración Bush, a Rahul le han obligado a odiar a sus cómplices, a Ruhal no le han dejado otra opción; ¿era necesario? ¿cuándo y cómo nos metieron en este estado global de enajenación mental? ¿cuándo nos creíamos que luchábamos contra el terror y olvidamos que los que aterrorizábamos éramos nosotros?

Ruhal Ahmed, no olvidamos. Luchamos.

Gracias por regarlarnos tu tiempo a los leoneses y leonesas. Hoy somos más libres que ayer.